Empiezo el día y comienza el espectáculo... nunca se sabe lo que surgirá a lo largo de la jornada, pero normalmente mi día se desarrolla entre papeleo de diferente índole, llamadas de teléfono y correos electrónicos, entre otros, los tuyos… hace un tiempo, cuando recibía uno de tus correos, mi corazón se aceleraba y me apresuraba a le ...erlo con una ilusión desmedida, ahora es diferente, intento tomarme mi vida laboral con más calma y hacer de ella algo lo más grato posible, dejando a un lado (en la medida de lo posible) mis sentimientos por ti.
Pero hoy… hoy voy a soñar que te importo, aunque solo sea un sueño…
Voy a jugar con mi subconsciente ya que dicen que si deseas algo con total convicción, acaba por hacerse realidad, y aunque solo se trate de mi deseo y no del tuyo, voy a desear importarte, voy a desear que, aunque sea por un día, sientas lo mismo que yo siento por ti.
Sabes? Me gustaría que llegases un día a la puerta de mi trabajo o de mi casa por sorpresa… mi corazón me daría un vuelco, pero intentaría reprimir las tremendas ganas que tengo de abrazarte, y te preguntaría como estás, saludándote con dos simples besos de amistad. Me gustaría que tú me mirases con tu mirada de adolescente y encogieras tus hombros para hacerme saber que algo te ha atraído a mi, pero que no sabes muy bien lo que ha sido… Me gustaría que fuésemos a comer juntos, y charlando, sin prisa, pasasen las horas a tu lado, disfrutando de cada segundo, de cada sorbo de café… Y por último, me gustaría que acariciases mis manos como aquel día hice yo, y me dijeses, simplemente: “quiero conocerte de verdad”
Pero hoy… hoy voy a soñar que te importo, aunque solo sea un sueño…
Voy a jugar con mi subconsciente ya que dicen que si deseas algo con total convicción, acaba por hacerse realidad, y aunque solo se trate de mi deseo y no del tuyo, voy a desear importarte, voy a desear que, aunque sea por un día, sientas lo mismo que yo siento por ti.
Sabes? Me gustaría que llegases un día a la puerta de mi trabajo o de mi casa por sorpresa… mi corazón me daría un vuelco, pero intentaría reprimir las tremendas ganas que tengo de abrazarte, y te preguntaría como estás, saludándote con dos simples besos de amistad. Me gustaría que tú me mirases con tu mirada de adolescente y encogieras tus hombros para hacerme saber que algo te ha atraído a mi, pero que no sabes muy bien lo que ha sido… Me gustaría que fuésemos a comer juntos, y charlando, sin prisa, pasasen las horas a tu lado, disfrutando de cada segundo, de cada sorbo de café… Y por último, me gustaría que acariciases mis manos como aquel día hice yo, y me dijeses, simplemente: “quiero conocerte de verdad”
No hay comentarios:
Publicar un comentario