lunes, 8 de agosto de 2011


Nuestra complicidad…
En ocasiones considero una suerte no verte, quizás es un sentimiento contradictorio, ya que no me faltan ganas, al contrario, pero si tuviésemos que trabajar cara a cara, sería una ardua tarea no poder tocarte, ni besarte… sería un divino tormento para mi.
Hemos llegado a un grado de complicidad tan fuerte, que a veces no nos hace falta hablar, solamente emitimos una serie de su ...tiles onomatopeyas tan aclaratorias o más que las palabras.
Me siento tan bien hablando contigo aunque sea de cuestiones laborales, que cuando no tenga esos instantes creo que enloqueceré… un poco más de lo que estoy…
Soy realista, a pesar de todo, y sé que nuestras conversaciones terminarán, y por lo que se, no creo que ese momento se demore mucho…
Tu alegría y tu sentido del humor me dan vida, pero debo pensar que esta situación terminará y probablemente en ese momento, sienta mi alma igual de triste que de liberada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario