Te mereces una explicación, aunque fuiste tú quien no quiso escucharla.
Yo me siento en deuda contigo y por eso hoy te voy a explicar que fue lo que pasó entre nosotros.
Los días no perdonan, aunque yo ya te perdoné y espero que tú también hagas lo mismo: perdonarme por ya no estar. No voy a mentirte, aún pienso en tí. Todavía dueles un poco, no puedo y no he querido evitar que la memoria me bomb ...ardee con esos momentos que nos hicieron uno.
Te amé, te amo y te amaré, pero la verdad es que ahora sí me cansé de ir trás de ti, ya no pude seguir viviendo a tu manera.
Odié la distancia, la indiferencia, la soledad de no tenerte. Callé ante lo que decían, me llené de celos, de rabia, de tristeza, poco a poco el amor se me fue cayendo de las manos y cuando la admiración se fue convirtiendo en decepción supe que era momento de dejarte ir, o mejor dicho, era momento de aceptar que hace mucho habías partido.
Sólo Dios sabe cuánto deseaba pasar el resto de mis días contigo, pero deseaba más estar con alguien que se esforzara por amarme. Nunca estuviste mal tú, es solo que deseas amar a tu manera y esa no es precisamente la que más me gusta a mí.
Es una cuestión de expectativas, y las mías sobrepasaron lo que teníamos.
Hubo algo dentro que me hizo ser fuerte, no sé de donde proviene esta paz que siento ahora, pero creo que es la manera que el cielo ha encontrado de decirme que hice lo correcto.
No creo que haya sorpresas para tí, lo esperabas porque me conoces y lo evadiste porque te conozco, hasta que el final se hizo ya inevitable. Voy a confesarte algo, en esa caja he guardado las fotos, las cartas, los obsequios... Ojalá ahí mismo cupieran los recuerdos, los momentos, los sueños que tuve contigo, son tan grandes que no cabrían ni en el infinito.
Seamos felices porque nos lo merecemos y que las heridas se conviertan poco a poco, en hermosas cicatrices que nos recuerden que alguna vez, allá en el lejano pasado, tú y yo nos amamos.Ver más
Yo me siento en deuda contigo y por eso hoy te voy a explicar que fue lo que pasó entre nosotros.
Los días no perdonan, aunque yo ya te perdoné y espero que tú también hagas lo mismo: perdonarme por ya no estar. No voy a mentirte, aún pienso en tí. Todavía dueles un poco, no puedo y no he querido evitar que la memoria me bomb ...ardee con esos momentos que nos hicieron uno.
Te amé, te amo y te amaré, pero la verdad es que ahora sí me cansé de ir trás de ti, ya no pude seguir viviendo a tu manera.
Odié la distancia, la indiferencia, la soledad de no tenerte. Callé ante lo que decían, me llené de celos, de rabia, de tristeza, poco a poco el amor se me fue cayendo de las manos y cuando la admiración se fue convirtiendo en decepción supe que era momento de dejarte ir, o mejor dicho, era momento de aceptar que hace mucho habías partido.
Sólo Dios sabe cuánto deseaba pasar el resto de mis días contigo, pero deseaba más estar con alguien que se esforzara por amarme. Nunca estuviste mal tú, es solo que deseas amar a tu manera y esa no es precisamente la que más me gusta a mí.
Es una cuestión de expectativas, y las mías sobrepasaron lo que teníamos.
Hubo algo dentro que me hizo ser fuerte, no sé de donde proviene esta paz que siento ahora, pero creo que es la manera que el cielo ha encontrado de decirme que hice lo correcto.
No creo que haya sorpresas para tí, lo esperabas porque me conoces y lo evadiste porque te conozco, hasta que el final se hizo ya inevitable. Voy a confesarte algo, en esa caja he guardado las fotos, las cartas, los obsequios... Ojalá ahí mismo cupieran los recuerdos, los momentos, los sueños que tuve contigo, son tan grandes que no cabrían ni en el infinito.
Seamos felices porque nos lo merecemos y que las heridas se conviertan poco a poco, en hermosas cicatrices que nos recuerden que alguna vez, allá en el lejano pasado, tú y yo nos amamos.Ver más
No hay comentarios:
Publicar un comentario