martes, 20 de septiembre de 2011

‎-Así como me regalaste infidelidad, yo te regalo algo que te va a hacer mucha falta-dijo entregándole un sobre doblado, ya mojado por la lluvia que estaba empezando a acabar.
Ella se levanto del banco, con una sonrisa que no la veia hace meses. El estaba putrefacto viendo el papel, en un susurro leyó: DIGNIDAD.

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